“MOVERSE PARA APRENDER”

/“MOVERSE PARA APRENDER”

“MOVERSE PARA APRENDER”

El movimiento es la primera, fundamental, inmejorable y la mejor metodología didáctica para cualquier tipo de aprendizaje antropológicamente hablando a la par que la estimulación más ancestral para obtener más y mejores:

  • conexiones neuronales: estimula la generación de mielina y factores neurotróficos (BDNF) entre otros…
  • respuestas hormonales: estimulación óptima del eje HPG y de activación de receptores neuronales implicados en procesos de memoria (NMDA) y pensamiento procedimental y más…
  • generación de copias eferentes: ajustes de tono, postura y patrones motores iniciales y predictivos previos a cualquier movimiento…
  • … y tantas otras justificaciones neurofisiológicas que os podríamos aburrir con tecnicismos y mecanismos de acción.

Pretendemos dar algunas justificaciones y muchos más argumentos para los que necesiten más motivos para hacer algo de actividad física en el año 2020, y como diría Sabina “nos sobran lo motivos”.

También queremos aportar las grandes líneas de intervención para el que quiera saber cómo orientar su actividad física diaria (si diaria), su plan de ejercicios físico, muchos de los entrenamientos y sobre todo los juegos que se proponen para desarrollar la motricidad acorde a cada edad y necesidades de nuestra descendencia.

Nuestra manantial de información se nutre de la disciplina de la EDUCACIÓN FÍSICA (asignatura del currículo oficial educativo nacional contemplada en el Diseño Curricular Base) y bajo el amparo de la corriente educativa, ya centenaria, de la PSICOMOTRICIDAD.

La EDUCACIÓN FÍSICA hace referencia a todos esos objetivos, contenidos, metodologías, tareas tipo, juegos… diseñados y organizados para y por el movimiento para permitir alcanzar una plenitud de desarrollo físico de nuestras habilidades corporales (correr, saltar…) y condicionales (fuerza, flexibilidad…). Hablamos de una educación corporal inteligente e integrada con el resto de las funciones fisiológicas, cognitivas, afectivas y socioculturales. Todavía nos sorprendemos cómo muchos hoy en día siguen separando dualistamente el mente y cuerpo, es decir, ejercitamos la fuerza de nuestros miembros inferiores para correr más y mejor sin tener en cuenta la motivación e implicaciones afectivas de querer hacerlo con una mínima implicación psico-emocional.

“No es lo mismo correr para escaparse,

que escaparse para no tener que correr”.

La PSICOMOTRICIDAD nace a principios del siglo XX (no es una moda) por medio de Duprè, Wallon y Heuyer (primer catedrático europeo de psiquiatría Infantil), los cuales intentaban poner de relieve la interdependencia de lo afectivo, lo motriz y lo cognitivo en el desarrollo infantil. La evolución natural de su gnosis y praxis ha consolidado a este movimiento como el “hilo de conductor” de muchos docentes en la prescolar, infantil, primaria y algo también en secundaria. Su principal herramienta es el juego dirigido (lo cual no es fácil de diseñar y adaptar a diario con los más peques) para alcanzar el desarrollo físico óptimo que, en tiempos más paleolíticos, venía dado por la adaptación obligada al medio. Hoy en día muchos de nuestros hábitats son estériles de estímulos para activar esta motricidad innata, sufrimos de una involución motriz que nos genera discordancias y más desacuerdos con el sistema educativo actual… ¡peleando por la 3ª hora de educación física en todavía!

Si casamos a ambas tenemos la EDUCACIÓN FÍSICA DE BASE, con todas las connotaciones que tiene eso ser de base… ¿fundamental e innegociable?

Curiosamente para algunos, para otros mucho más obvio, al principio de este confinamiento nos inundábamos a WhatsApp, mails, publicaciones en redes sociales e incluso ciertos informativos trasmitían la sonora e tajante necesidad de hacer deporte (mal dicho por otro lado), ejercicio físico (término más apropiado) a diario en casa… ¡si en casa!… ¿cuántas veces hemos escuchado eso de qué hacer ejercicio en casa no funcionaba? Los argumentos que nos dábamos para mover el culo en casa se subrayaban bajo objetivos como controlar el peso, ocupación el tiempo libre (mientras sigamos vinculando el ejercicio físico al tiempo libre de entrada… ¡mal!), otros acentuaban algunos beneficios obvios para salud cardio-vascular, muscular… pero, pocos han escrito sobre la necesidad de mantener nuestras capacidades perceptivo-motrices (sentir, percibir, procesar y ejecutar un movimiento correcto) tanto en adultos como en los niños. Disculpen que a partir de ahora nos centremos más en los peques.

“Los niños son el resultado de las decisiones de los padres,

los padres son responsables de dejar de ser niños”.

Nuestros imberbes tienen un instinto de movimiento indudable, tan evidente como natural, una necesidad genética y epigenética difícil de reprimir e incluso modelar…  ¡mi niño es muy movido!, ¡no para!, ¡es hiperactivo! (alguno seguro, no tantos como se diagnostican)… pienso, coñooooo, pero es que no pueden ni deben estar quietos, sólo debemos de canalizar esa energía e instinto natural.

Hoy en día es difícil de definir a los padres.

La motricidad humana se organiza en un continum de experiencia basadas principalmente en la imitación y el ensayo – error, prácticas fielmente guiadas por instintos naturales con grandes dosis de actividad refleja (movimientos estereotipados que nos vienen de serie).

Un ejemplo… un bebé empieza a caminar porque hacia las 8 semanas se inicia el movimiento propositivo, que son movimientos voluntarios a un estímulo externo que empiezan a naturalizar a los reflejos no voluntarios. Coincidiendo con este hito del desarrollo psicomotor el bebé empieza a poder flexionar sus caderas (la cabeza femoral ya está centrada en el acetábulo) para que se pueda voltear y coger lateralmente los objetivos (estímulo necesario para arrancar el movimiento propositivo) dentro de su pobre campo visual.

Así de sencillo, así de maravilloso e increíble.

Para poder desplazarse venimos equipados con unos movimientos reflejos de serie como reptación refleja, patrones motores derivados de la activación del cerebro reptiliano (el más antiguo en nuestra evolución neurológica) que se irán modelando por la dominancia progresiva del cerebro humano (neocortex, parte cerebral más moderna y sofisticada evolución de conexiones neuronales).

La progresiva y adecuada estimulación en tiempo y espacio de esta motricidad rudimentaria nos permitirá el paso “casi obligado” por el gateo (8 meses) para ponernos de pie y hacia el año mostrar un patrón de desplazamiento lateral, soltarnos poco a poco e ir consolidando el patrón de marcha que no nos abandonará el resto de nuestra vida. Estimular el gateo de un niño con juegos dirigidos que orienten sus desplazamientos hacia ambos lados, subir cojines, bajarse de un sofá, pasar por debajo de una mesa, apartar una silla… estamos creando un contexto FACILIDATOR para la exploración – adaptación al entorno por medio de su motricidad.

SEÑALA EL CONTEXTO FACILITADOR CORRECTO.

“es que así el niño está más tranquilo”

¿no será que así los padres están más tranquilos?

Padres que tenéis hijos, consolidad un gateo maduro y su psiquis aprenderá a modificar la posición de un pie con respecto al otro para tener una base de sustentación más estable, dejándole en las condiciones favorables para elegir que brazo alarga y así alcanzar el juguete – objeto de deseo que ya vio encima de la mesa al principio de este juego propositivo. Lo conseguirá y se lo enseñará a mamá que observa con aceptación y orgullo. Sólo después de la recompensa materna vía lenguaje corporal (la sonrisa de mamá bien merece la aventura) … se producen el ¡boom neuronal!, las áreas prefrontales de planificación del acto motor (y muchas más) y las de asociación parietal (entre otras) se conectan y un aprendizaje más en curso (neuroplasticidad).

Así de sencillo, así de maravilloso e increíble.

Para que podamos recorrer con éxito el maravilloso recorrido de la motricidad humana necesitamos desde las primeras edades:

  • TONICIDAD: formar una base de tono muscular adecuado para poder crear la postura necesaria para cada gesto y/o emoción… jugamos a imitar a animales, dibujos animados o a familiares.
  • POSTURA y EQUILIBRO: poder optar a un fondo postural de base que permita ese maravilloso equilibrio dinámico llamado movimiento… os damos una pista fundamental para la intervención “el movimiento no es más que una sucesión de posturas”…. jugamos a acrosport casero!!!
  • ESQUEMA CORPORAL: un buen reconocimiento de los segmentos corporales permitirá al niño el descubrimiento corporal que entren otras cosas, le permitirá que en su adolescencia que su cuerpo no sea el gran desconocido, sepa   aceptar sus limitaciones y representarse como lo que es… jugamos a dibujar la silueta de la mano, del pie o todo el cuerpo en el suelo con tiza…
  • RESPIRACIÓN: tomar conciencia de la respiración para saber gestionarla y poder influir en ella para mejorar la relajación muscular, la oxigenación fisiológica y sobre todo “sujetar” al diafragma para que cuando la vida nos ponga a prueba no tengamos que asistir a mil cursos y clases de mindfullness por necesidad imperial (ojo y lo buenos que son) … jugamos a visualizar un paseo por el campo tranquilo o una carrera por el parque.
  • LATERALIDAD: reconocer, diferenciar y a su vez unificar la diferencia de un hemicuerpo con respecto al otro, es imperativo para que nuestra epigenética lateralidad nos permita orientarnos hacia el lado hábil sin dejar de trabajar el menos hábil. Precisamente el desarrollo de nuestros hemicuerpos facilita la estimulación y creación de nuevas rutas neurofisiológicas, cables de neurona a neurona entre ambos hemisferios cerebrales por medio del cuerpo calloso (autopista de conexión entre nuestro lado derecho e izquierdo). La actividad física variada y las múltiples experiencias motrices con protagonismo de distintas partes corporales es el mejor campo de desarrollo para el cuerpo calloso, y por ende, para trabajar la lateralidad, por ello muchas personas que de pequeñas han hecho mutildeporte (porfa papis… la especialización deportiva en la adolescencia, antes nopi) suelen tener una muy buena coordinación, tiene muchos recursos coordinativos y una asociación cognitiva que le  facilitará el aprender casi de todo… jugamos en coro, con pelotas a echarlas fuera del coro con segmento dominante.

Estos contenidos fundamentales de la psicomotricidad bien conjugados nos dotarán del desenvolvimiento y adaptación al contexto (vida) de la manera más equilibrada e ideal, dando como resultado otro grupo de cualidades psicomotrices:

  •  ESPACIALIDAD: la integración de los espacios próximo, cercano y lejano, el saber medir la fuerza necesaria para lanzar a una pelota más lejos o más cerca, el ubicarme en una sala y percibir cuantas personas caben en la misma … jugamos al universal juego de los 10 pases con una pelota con tantas variantes como queramos.
  • TEMPORALIDAD: desarrollo del ritmo físico y psíquico, de esa orquestación del movimiento para hacer una coreografía de baile, gambetear a un rival en la cancha de juego o simplemente cruzar una carretera en el momento adecuado. El sentido de la temporalidad es tan o más necesario para el acto memorístico como para el sentido más artístico y estético del movimiento como se aprecia en cualquier danza que el ser humano ha inventado desde los tiempos más ancestrales… ¿a caso cualquier niño con mínimo 1 añito (e incluso antes) su cuerpo no se mueve esbozando una ritmicidad rudimentaria ante tal o cual canción?… jugamos a rápido-lento el son de una canción.
  • ORIENTACIÓN: nos asegura saber a dónde vamos para perdernos menos por el camino. Cualidad que aglomera el sentir de todo tipo de espacio, del tiempo de ubicación y la orientación corporal adecuada, y lo mejor es que viene de serie con nuestro equipamiento motriz, sólo hay que estimularla un poco, ahora bien, seres del 2020, ¿os imagináis ahora un mundo sin la app pertinente para buscar la calle, casa, edificio…?.

Nuestro maravilloso cerebro humano es capaz de conseguir todo ello y mucho más; fíjense en los artistas del Circo del Sol, cuando Messi arranca con la pelota, como Jordan paraba el tiempo, el “10” de Comaneci, las chicas de natación sincronizada, los ParKour urbanos, los pilotos de parapente o como una danza contemporánea puede provocar la lágrima más anónima.

Para disfrutar de esta alegoría del movimiento nuestro coco se vale de las habilidades motrices básicas (desplazamientos, saltos, giros, manipulaciones) y de las cualidades físicas (fuerza, velocidad, resistencia, flexibilidad, coordinación, agilidad…). Sólo tenemos que generar el contexto adecuado para que se desarrollen en la dirección deseada.

Así de sencillo, así de maravilloso e increíble.

En este mundo que viene, en el Estado de Alarma decretado y en el pasado vivido, ¿qué soluciones tenemos, teníamos y tendremos los padres para evitar esta atroz pérdida de potencial educativo?.

Comentar ciertas cosas en la vida siempre ha resultado mucho más fácil decirlas que hacerlas. Los que no son padres se llenan la boca de consejos de trileros… ¡podéis jugar con los niños a cualquier cosa! Los que siéndolo son algo más dispuestos proponen juegos de tablero (aconsejables para ciertos momentos), videojuegos (cuidado con la dosis), manualidades (maravillosos momentos) o se apuntan a modas más recientes como ciertas propuestas de ejercicios funcionales para “niños”, es decir, criaturas haciendo burpees sin saber para que sirven, pero, por imitación y empatía natural y conseguir agradar a papi van haciendo alguna que otra repetición.

Recordar el concepto de movimiento propositivo, que bien se puede llamar juego propositivo, es decir, jugar con la intención de algo, aunque el objetivo sea más o menos explicito, desarrollar el simple instinto lúdico del de juego es vital.

Resumidamente el concepto de Fase Sensible de Aprendizaje Motor viene a decir que cada habilidad motriz básica (salto), como las genérica (salto con giro en eje longitudinal) y muchos más las específicas (mortal adelante) debe desarrollar en unas edades concretas, siendo estos intervalos de años dónde nuestro sistema nervioso central es más sensible para enlazar cables (sinapsis) con otras áreas del cerebro y asociarlas para el futuro (como andar en bici). Nuestra génesis neuronal y la neuroplasticidad posterior así lo tienen programado, pero necesitan ser estimuladas. Fijaros en otros mamíferos como los leones que de pequeñitos juegan a pelearse, a morderse… ¿se preparan para su vida adulta? Imaginaros a esos leones sin ese entrenamiento – aprendizaje fundamental…

¿CÓMO PREPARA EL SAPIENS ACTUAL

A SUS RETOÑOS PARA EL MUNDO QUE VENDRÁ?

Si los niños son el futuro,

las soluciones del futuro deben ser para los niños del presente.

Las actuales medidas de distanciamiento, higiene y preventivas derivadas de la irrupción pandémica del COVID-19 han llegado para en parte quedarse (veremos cuáles si y cuáles no) y hacernos sentir que el precio del globalismo en todos sus sentidos tiene un peaje que se empieza a pagar en la falta de oportunidades para movernos y estimular, educar coherentemente a nuestros peques. Es decir, es posible que estacionalmente tendremos que retomar parte de estas medidas de confinamiento, muchas fases sensibles de aprendizajes se congelarán en parte y por varios momentos. ¿cómo influirá esto en el desarrollo de nuestra descendencia, en nuestro futuro?…

¿O TOMAMOS DECISIONES

O COMPRAMOS MÁS TECNOLOGÍA CONTRA ELLO?

La motivación inicial para divulgar y sembrar esta necesidad de intervención desde la Educación Física de Base es obligatoria para docentes, necesaria para padres, deseable para monitores de actividades extra-escolares, centros deportivos, entrenadores personales, fisioterapeutas, psicopedagogos… hace algo más de 10 años nació en nosotros la eterna ilusión por hacer algo realmente bueno para los más peques.

En EMRA, maSSalud y Aithia llevamos tiempo pensado y trabajando en ello, poniendo ladrillos y levantando los pilares sobre los que se asentarán futuras formaciones y servicios para una Educación Física de Base al alcance de todos.

Los niños son el resultado de nuestras decisiones.

Por | 2020-05-08T12:59:07+02:00 mayo 8th, 2020|metamera concept|Sin comentarios

Deje su comentario