El peniscopio

Soberbia: actitud de arrogancia.

Los soberbios se autocalifican en sus hechos de grandiosos, magníficos, o estupendos, y disfrutan placenteramente en la contemplación de sus cualidades propias, con menosprecio a los demás.

La soberbia, consiste en una estima de sí mismo, o amor propio indebido, que busca la atención y el honor.

Un profesor, les cuenta el testimonio de su vida de estudiante a sus alumnos. Según él, para servir de ejemplo. Les narra cómo EL fue un estudiante responsable, como EL era más puntual que nadie para llegar a clase. Lo más importante que les hizo saber fue que EL había obtenido estupendas calificaciones y sin estudiar mucho, sólo cultivando su natural inteligencia. Agregando finalmente, que EL no necesitó ayuda de los demás, que su personalidad era triunfadora, de mucho éxito y se sentía bien consigo mismo además de que se felicitaba por ser mejor que los demás.

Luego se sienta sobre su pupitre, mira a sus alumnos y dice: Bien, ya les he hablado de una parte de mi vida, entonces vamos ahora a hablar de ustedes, por favor participen todos, les pregunta : ¿Qué les ha parecido mi vida de estudiante?

La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano”.
La soberbia finge cualidades, ideas o sentimientos contrarios a los que verdaderamente tiene.

Falso espíritu de la sabiduría: sólo EL sabe cómo se interpreta todo

Falso espíritu de la enseñanza: es una persona de mucho empeño e interés por enseñar, sus consejos son de lo mejor, ellas son ejemplo de lo que enseñan.

Falso espíritu de coherencia: Es una persona que busca la conexión, relación o unión en todo, pero ella ajusta los criterios a su conveniencia e impone cambiarle el principio a las personas, para que su forma de pensar parezca buena.

 

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El soberbio es autosuficiente, porque EL cree que se basta a sí mismo, que no necesita a nadie. Además goza de gran autocomplacencia al sentirse muy satisfecho, se vanagloria de sí mismo y se auto alaba.

El soberbio es orgulloso, se cree superior por lo que trata de forma despectiva y desconsiderada a los demás, es decir es altanero, con actitud despreciativa hacia los demás en palabras, gestos y miradas.

Además es vanidoso, aparenta lo que no es, todo lo que hace es una actuación para quedar bien, a costa de todo incluso de la verdad.

El soberbio no tiene vergüenza para hacerse dueño de los méritos que no le corresponden.

Soberbio, es el que se desanima ante los propios errores y fracasos, como el que hace suya una actitud de desaliento, de pesimismo y de reproche.

La falta de aceptación personal, es decir, no estar conforme consigo mismo 
 , es la trampa del amor propio: estimarse muy por encima de lo que uno vale.

Ante la soberbia dejamos de ver nuestros propios defectos, quedando éstos diluidos en nuestra imagen de personas superiores que no son capaces de ver nada a su altura, todo les queda pequeño.

No necesitan del halago de los otros y haciendo él mismo su propio y permanente elogio de forma

¿Cuáles son estos síntomas?

Voy a resumirlos esquemáticamente:

1.- Aire de suficiencia que refleja un bastarse a sí mismo y no necesitar de nadie.

2.- Las manifestaciones más relevantes son:

Susceptibilidad casi enfermiza para cualquier crítica con un cierto fundamento.
Gran dificultad para pasar desapercibido.
Tendencia a hablar siempre de sí mismo, si éste no es el tema central de conversación, enseguida decae su interés en la participación y el diálogo con los demás
Desprecio olímpico hacia cualquier persona que aflore en su cercanía y de la que se pueda oír alguna alabanza.

La soberbia entorpece y debilita cualquier relación amorosa Esto hace casi imposible la convivencia, volviéndola insufrible, pues reclama pleitesía, sumisión, acatamiento y hasta servilismo.

No podemos olvidar, que para estar bien con alguien, para establecer una relación de convivencia estable y que funcione hace falta estar primero bien con uno mismo.

En la soberbia se hospeda una obsesión exagerada por uno mismo, que ha ido conduciendo a una excesiva evaluación del propio mérito. Y afloran términos como alardear, jactarse, vanagloriarse.
Lo contrario de la soberbia es la humildad.

Todo el edificio de la persona equilibrada se basa en una mezcla de humildad y autoestima. La una no está reñida con la otra. Una persona que reconoce sus defectos y lucha por combatirlos y a la vez, tiene confianza y seguridad en sus posibilidades.

 

 

 

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Cuando hay madurez, uno sabe relativizar la propia importancia, ni se hunde en los defectos ni se exalta en los logros. Y a la vez, sabe detenerse en todo lo positivo que observa en los que le rodean.

A lo sencillo se tarda tiempo en llegar.

¿A caso todos los pacientes que atendemos, tienen los mismos síntomas? ¿ todos los pacientes que refieren dolor por un esguince deben sentir los mismo? ¿ todas las T5 de nuestros pacientes deben tener los mismos grados de amplitud? ¿deben existir los tratamientos protocolarios por defecto?, los cuales, ¿carezcan de razonamiento clínico individualizado?, ¿nadie mas que TU sabe “curar” a un paciente?, ¿nadie mas que TU sabe lo que necesita y que debe hacer un paciente?, todo lo que no sea lo que TU haces ¿carece de evidencia científica?

Si tus respuestas son afirmativas, necesitas un PENISCOPIO.

Gracias a mis compañeros de METAMERACONCEPT, a mis amigos y a mi familia por no dejar que me compre un PENISCOPIO.

 

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