¿QUÉ ES ESO DEL CONTROL MOTOR?

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¿QUÉ ES ESO DEL CONTROL MOTOR?

Nuestra sociedad actual y nuestra ancestral mente tiene predilección para las modas y en muchos casos somos extremistas en la aplicación de estas. Si se pone de moda el pantalón vaquero “pitillo” el modelo lo llevamos hasta la ropa deportiva aún siendo conscientes de su dudosa comodidad. Si las redes sociales se presentan como un potente boom de comunicación, podemos incluso no prestar atención a las vías de relación más intrínsecas a la naturaleza humana como el quedar “in vivo” y charlar.

Ser consciente y flexible ante esta característica humana puede permitir una mejor adaptación al momento de nuestra civilización y, por consiguiente, sobrevivir satisfactoriamente.

La adaptación sin padecer es un rasgo de buena salud.

Extrapolando esta característica de la mente en nuestra profesión, evidentemente sucede algo similar. En el mundo de la terapia manual, si aparece una técnica nueva como la punción seca, por ejemplo, todo son puntas para el martillo. Si hacemos un curso de cadenas miofasciales, mañana todo el mundo necesita esos estiramientos para mejorar su resistencia a la insulina, aunque no tenga la relación directa deseada, vamos que si tenemos que hacerle una muesca a la pieza del puzzle para que encaje, pues se hace.

Ahora bien, la prescripción de ejercicio físico con orientación terapéutica parece que ahora si es importante prestarle la atención necesaria que ya en otros tiempos fue demandada por alguno pocos. Adivinar, en la actualidad muchos quieren esta formación con denominaciones afines al concepto de Control Motor, o mejor dicho, quieren conocer los ejercicios “mágicos” para que tal o cual lesión evolucione por el camino deseado. Incluso sin conocer el bosque en profundidad, parece sólo interesar la tala de unos pocos árboles.

En este punto nos queremos detener para analizar muy superficialmente el estado de la cuestión. Vayamos por puntos:

  1. CONTEXTUALIZACIÓN DEL CONTROL MOTOR. Cuando hablamos de control motor, se debe referir a qué cosas deben controlar el movimiento para supuestamente intervenir en ellas. ¿Qué cosas con estas?, pues muchas y variadas, pero, las podemos englobar en:
    1. Integridad de las vías que reciben el estímulo que nos incita a movernos.
    1. Integridad de las vías que lo transmiten hasta la computadora central.
    1. Integridad del Sistema Nervioso Central, responsable de cómo integramos esa información y se elaboración de la respuesta.
    1. Integridad de las vías emiten las respuestas adecuadas para responder a las necesidades de ese estímulo.

Es decir, debemos conocer los tipos de receptores y estímulos que poseemos, las vías ascendentes, descendentes y cómo es el proceso de la elaboración de un patrón motor.

  • RELACIÓN ESTRUCTURA – FUNCIÓN. Para que el movimiento se produzca de la manera necesaria debe haber una estructura que le de soporte y se lo permita. Es decir, la estructura corporal hace referencia a los tejidos blandos articulares, óseos, nervioso, viscerales… que permiten el movimiento. ¿Conocemos el estado de todos los tejidos corporales articulares (por ejemplo) y si están en las condiciones óptimas para permitir el movimiento?. La estructura suele ser un factor limitante para el correcto control del movimiento. Apuntar y recordar, si siento bien, me muevo bien. Pocas veces una frase se resume tanto.
  • APRENDIZAJE Y REEDUCACIÓN MOTORA. Para poder realizar un movimiento y mucho más para controlarlo, quizá ese movimiento deba existir, entonces, ¿ese movimiento que queremos controlar existe?, ¿la persona tiene la propiocepción desarrollada correctamente para realizar ese movimiento?, ¿se ejecuta en la secuencia-timming coherente desde la dictadura del sistema nervioso?. En una hipotética intervención debemos conocer el movimiento, su patrón normal de reclutamiento para saber intervenir en aquellos aspectos más fundamentales como por ejemplo músculo diana que pueda estar inhibido, atrofiado o limitado por otras estructuras.
  • VALORACIÓN FUNCIONAL. Finalmente, para poder controlar y/o corregir un movimiento tanto deportivo como no con el fin de mejorar la función por medio de la intervención de reeducación del movimiento debemos saber valorarlo, diagnosticarlo, que en este mundo motor pasa fundamentalmente por la observación minuciosa y dirigida. ¿Sabemos qué debemos mirar?, ¿sabemos a qué debemos compararlo?. Para conocer lo bueno a veces hay que saber que es lo malo y viceversa. ¿Sabemos observar el movimiento humano cómo para intervenir en él?. Lo fundamental para esto es … estar mirando a nuestro objeto de estudio, a nuestro cliente, persona, paciente con atención, intención y presencia.

En fin, consideramos necesarios para una buena formación en control motor los siguientes contenidos en relación con los puntos anteriores:

  1. CONTEXTUALIZACIÓN DEL CONTROL MOTOR. Neurobiología de la transmisión nerviosa, neuroanatomía del sistema nervioso y la neurofisiología en la actividad física (cómo integramos el movimiento), casi nada.
  2. RELACIÓN ESTRUCTURA – FUNCIÓN. Anatomía palpatoria, biomecánica funcional y diagnóstico diferencial, un poco más de materia fundamental.
  3. APRENDIZAJE Y REEDUCACIÓN MOTORA. Más de biomecánica funcional en contextos determinados como pueden ser las gestoformas de cada deporte o la aplicación de esta lectura biomecánica en el ciclo de la marcha, ritmo escápulo-torácico-humeral para nuestras actividades de la vida real y/o laboral.
  4. VALORACIÓN FUNCIONAL. Un poco de desarrollo psicomotor del niño con la interpretación de los reflejos primitivos ara saber lo que traemos de base, grandes nociones de psicomotricidad para entender como aprendemos las habilidades motrices básicas que darán paso a las especificas y la importancia del juego como elemento dinamizador.

Y como elemento transversal a los 4 puntos anteriores el conocer, identificar y saber intervenir en cada fase del proceso de recuperación de la lesión en relación con las fases de recuperación del tejido en lesión. Esto nos aportará el conocimiento de los mecanismos fisiopatológicos, los mecanismos de lesión y otras tantas cosas que puedan perjudicar la recuperación, como el estado del sistema digestivo, y por ende cómo puede perjudicar el control de movimiento.

Desde nuestro humilde punto de vista, sólo tenéis que valorar en los programas formativos de los cursos que se ofertan de control motor o prescripción de ejercicio físico terapéutico que contenidos se desarrollan en comparación con nuestra propuesta. Las comparaciones son tan odiosas como necesarias en la mayoría de los casos.

Una vez que el profesional integre esta información será capaz de darse cuenta de que esos ejercicios “mágicos” tan deseados están todos inventados, incluso se pueden proponer variantes interesantes nacidas de la experiencia personal de cada uno y compartirlas.

Quizá la esencia de ese tipo de intervención se basa en:

  • la biomecánica humana y cómo se integra de manera holística en el movimiento humano.
  • saber valorar aquello que está perjudicando la función, determinar el tejido diana.
  • diseñar la progresión apropiada para que el organismo sea reeducado desde y con el movimiento.
  • los criterios de progresión para cada intervención.
  • adaptar todo lo anterior al contexto individual de cada persona con la mayor transferencia posible.

Para todo lo demás, consulta www.emraformacion.es, podrás descargarte el Programa Formativo de nuestra propuesta de Formación en Control Motor. Nuestra intención es enseñarte a pescar, no darte el pescado, aunque compartiremos todo lo que hemos pescado en más 20 años de profesión.

La estructura corporal en perfecta sinergia con la función motora permitirán que el movimiento humano sea un pilar fundamental en nuestra salud.

Hagamos de esto un matrimonio obligado, de conveniencia, perfecto y eterno.

Equipo EMRA,

escucha “motora” razonada.

Por | 2019-11-03T16:12:42+01:00 noviembre 3rd, 2019|metamera concept|Sin comentarios

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