“EL ABC DE LA CURACIÓN”

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“EL ABC DE LA CURACIÓN”

En nuestro presente paradigma de la salud se oferta casi una infinidad de posibilidades de tratamiento casi para cualquier afección, desde los más conservadores a los más invasivos, desde el curanderismo más religioso hasta la homeopatía tan controvertida en la actualidad… y siempre con la opción de la cirugía como aparente comodín de resolución final, ¿cuántos pacientes nos suelen preguntar a menudo si su problema se puede operar?.

Quiero compartir el siguiente caso clínico por muchos y variados motivos. Intentaremos desde un lenguaje asequible para todos enviar varios mensajes sobre la esencia de arte de la sanación, sus pilares fundamentales y proponer ciertas cuestiones que incumben desde los profesionales de la salud hasta los propios pacientes.

Reflexiones que esconden debates, que necesitan momentos de atención para abordar con éxito el proceso de…

 

 

toma de decisiones ante la elección de un plan de tratamiento u otro.

El Sr. Mieli se despertó tal día de verano a las tantas de la madrugada con un dolor fuera de lo normal, totalmente desconocido y realmente aberrante en ambos brazos, rabioso en la cara externa del codo hasta las manos, que en cuanto se pudo poner de pie comprobó la relación con la zona dorsal alta y cervical baja, la charnela cérvico-dorsal para los eruditos. Su primer pensamiento fue de sinceridad hacia sí mismo, pues no le cogía de sorpresa ya que en semanas y algunos días atrás las molestias en su espalda alta le indicaban, como tambores de guerra lejanos, que algo se cocía a fuego lento. Paso el resto de la noche como pudo y al día siguiente cuando se despertó, tuvo que reconocer que no había sido un mal sueño, que esa realidad estaban tan presente que podemos concluir que era el primer día del inicio de una historia que cambiaría sustancialmente su vida.

 

Mieli estaba recién iniciando sus vacaciones cuando esta fase mega-aguda se presentó. Su año laboral, familiar y social había sido algo más que estresante, como el mismo solía decir “yo no tengo estrés, no tengo tiempo a tenerlo”.

 

 

Su mayor problema era su autoexigencia, no fundamentada en ocasiones, que sumado al río de dificultades y contratiempos que tiene el hecho propio de vivir, había desembocado este caudal de acontecimientos en un delta que deja sus primeras reflexiones que sólo reconoce en la soledad del dolor, los gritos del sentimiento de culpabilidad y con la aceptación del castigo biológico…

 

“Todo lo que he hecho en mi vida,

me ha llevado a ese momento”.

Sus vacaciones estaban empezando, era el 2º día y como ya había oído y sentido en ocasiones, pero en menor escala, cuando bajas la guardia, cuando te relajas, enfermas. Hay que recordar que niveles de cortisol alto en dosis adecuadas nos protegen hasta el propio momento que presentemos una hipocortisolemia, su presencia más habitual de lo que la fisiología permite provoca los efectos contrarios.

 

Uno de tantos artículos…

 

Pasó el resto de sus vacaciones fingiendo estar cansado, en modo letargo, moverse con normalidad era sufrir a cada paso. Como siempre, no quería preocupar al resto de la familia, no quería compartir su dolor, una decisión quizás no acertada… quizás sí, pero no recomendable repetir…

 

 

El curso clínico evolucionaba sin cesar, de libro, con una semiología ordenada por tipo de dolor, intensidad, localización… donde queremos destacar simplemente:

  • Dolor de cuello de gran componente inflamatorio que de noche tomaba un protagonismo total, por lo que imaginaros la calidad de descanso
  • Irradiación en cara externa perfectamente definida que una simple flexión de 20º de cuello delataba, disparando su violenta intensidad sin ningún tipo de confusión, era una activación on – off al flexionar el cuello.
  • Este dolor local en cervicales bajas-dorsales provocaba un latigazo de electricidad que le obligaba a estar más derecho que un soldado jurando bandera.
  • Alodinias continuas en cara externa de la cabeza
  • Debilidad en brazos y ciertas dificultades para realizar tareas precisas de coordinación más fina.
  • En fin, más cosas … no deseables en este momento.

 

Ya de vuelta a casa, ya en la 1º sesión con su terapeuta le confirma la sospecha de estar ante una entidad clínica muy clara. Las hernias discales, los compromisos foramidales, la afectación neural… se ponen encima de la mesa como presuntos culpables y se propone un tratamiento con el fin de empezar a reducir la inflamación, disminuir el dolor, mejorar la movilidad de esa charnela… todavía no eran conscientes ambas partes de la magnitud del caso.

 

Como ya hemos contado en infinidad de post anteriores y que ya es frase célebre, “Cuanto peor esta el paciente, menos aguanta… cuanto mejor, más aguanta”. Fácil de entender, pero, todavía hoy en día nos seguimos equivocando. La sucesión de sesiones de tratamiento manual desastrosas era para enmarcar y contar a modo de cura de humildad. Esto enciende el debate sobre si en estas fases y ante estas manifestaciones clínicas tan severas es correcto ¿tocar o no tocar?, ¿cómo es tocar lo justo? …. el Sr. Mieli sólo pudo empeorar.

 

La desesperación se palpaba en la retina del paciente a las 6 semanas, la cabeza toma decisiones casi siempre equivocadas ante la urgencia y necesidad, habitualmente basadas en expectativas de estar ante algo grave.

 

Sus terapeutas no eran capaces de proponer un plan eficaz, por lo que nadie conseguía tranquilizar al cingular córtex anterior (córtex pre-frontal) encargado de dar calma, motivación y empezar a activar las vías descendente endorfínicas que ayudan a modular el dolor. El cuadro clínico se extiende a momentos y ámbitos que anteriormente no era así, la sensibilización central toma el mando.

 

“El dolor invadía el sentimiento más tribal a golpe de martillo y estaba EMPEZANDO A SUFRIR”.

 

Ante las recomendaciones toma su primera decisión, quería saber con quién se estaba peleando, o mejor dicho, quería saber realmente el estado de la situación, decidió hacer una RMN con la siguiente conclusión “Rectificación de la lordosis. Leve discortrosis en C5-6 y C6-7. Protusiones en C5-6 y C6-7 con mielopatía compresiva y a valorar afectación de raíces C6 y C7 bilateral”

 

La magnitud de lo que podía suponer una mielopatía le hacían pensar que estábamos ante la posibilidad de provocar una lesión vascular no reversible, con un sufrimiento de la raíz que podía obligar a cirugía casi de urgencia para no perder las funciones sensitivas y motoras del territorio afectado. Todas estas conversaciones provocaron una sensibilización ante la situación que sólo podía agravar el presente.

 

Aunque seguía sin tener un plan de abordaje terapéutico, ya conocía ya al enemigo y sólo ello ya le ayuda a algo. Ya sabía lo que no se podía hacer, buen primer paso para cualquier cosa.

 

Pasaron unos pocos días de “introvertismo intelectual”, con monosílabos como única fuente de comunicación verbal, de atrofia social incluso. Debía pensar y poner todo encima de la mesa para saber que hacer. El cuadro no avanzaba por lo menos, pero las decisiones tampoco.

Esos días parieron ciertos axiomas que sabía que tenía que respetar, que eran parte de su esencia y carecer de ellos lo alejaría de la línea de curación. Tenía claro que su salud debía priorizar cualquier decisión, que su familia no podía sufrir con él, que mantener su puesto laboral era necesario…

 

“… que tenía que escoger el camino adecuado”.

 

 

Su segunda gran decisión fue precisamente esta; aceptación del problema y la decisión para comprometerse al 100% en su curación. Estas palabras conforman uno de los pilares de la Terapia Breve en Psicología Clínica, la Terapia de Aceptación y Compromiso.

 

Pasados los 3 primeros meses de convalecencia decidió consultar con varios neurólogos la conveniencia de contemplar otras alternativas de pensamiento, conocer un poco más sobre la posibilidad del tratamiento quirúrgico, concretar a qué se estaba exponiendo a medio y largo plazo y así relativizar toda valoración subjetiva.

En pocos guiones os resumimos la información obtenida:

  • Tomar gabapentinas con tratamiento químico inmediato
  • No tratamiento manipulativo
  • Baja laboral total
  • Cirugía urgente ante la inminente estenosis medular con prótesis dinámica cervical.
  • Mucho cuidado con cualquier trauma sobre cabeza, cuello o latigazo cervical similar.

 

El mundo se cae sobre su propia espalda como Atlas soporta la bola del mundo. En el viaje de vuelta de la consulta con el neurocirujano, 40 minutos, reconoce haber mirado por el retrovisor 10 veces por segundos…

 

 

 

“cuidado si tiene usted un golpe por detrás en el coche, por que las consecuencias estarían más cerca de un silla de ruedas”.

Esto es la empatía clínica del sanitario.

 

Las noches se cubren de insomnio buscando soluciones y culpables, mientras las lágrimas derramadas en la soledad delatan un ego que no le dejaba mostrarlas ni inmortalizarlas. Todo sin compartir nada, sin solicitar ayuda, por que Miele nunca aprendió a pedirla.

 

La situación se cubrió de la sombra de la cirugía.

 

 Después de buenas conversaciones con grandes amigos, mejores compañeros y hasta un puñado de maestros una pequeña luz permitió ver la línea de la curación y empezó a dibujarse bajos sus pies cansados. Como decía Anibal “tengo un plan” y eso fue el primer instante en que Mieli empezó a ver por dónde tirar…

 

 

“Cuando tienes claro hacia dónde debes ir, te pierdes menos por el camino”.

 

Su plan de tratamiento debía devolverle a sus inicios, a su esencia perdida entre tantos perfumes diarios. Ello incluía una alimentación exquisitamente dirigida para tener los micronutrientes necesarios para una buena resolución inflamatoria, el incremento suplementario de omega 3, vitamina C, metionina, azufre, cinc, magnesio… que asegurarían un correcta reparación tisular, camiones de enzimas en carencia y vitales para tener un buen détox celular y otros objetivos bioquímicos fueron incluidos desde el inicio de la intervención.

 

El conseguir una calidad y cantidad de sueño fue impuesto de modo dictatorial, era imperioso permitir que el cuerpo haga lo que tiene que hacer y os diré una cosa, para descansar bien de noche el secreto es empezar mejor el día, esto bien merece otro post.

 

Un aspecto fundamental fue comprometerse a la regla de del símbolo de la      Mercedes-Benz:

Trazado el plan inicial con el objetivo al final de recorrido, Mieli supo comprender la importantica de que cuanto más largo y ambicioso el objetivo más mini-objetivos debe haber en el recorrido. Sólo así pasamos de un nivel a otro con la fuerza de una catapulta que mejora la inercia y entusiasmo inicial a cada logro obtenido, efecto este similar a la propia conducción saltatoria que realizan nuestros impulsos nerviosos y gracias a… la mielina precisamente, entre otras cosas.

En este y muchos casos la evolución se define por dibujar una curva en tiempo-mejoría en dientes de sierra…

 

 

Suelen surgir leves involuciones derivadas de no recordar los factores de riesgo (no descansar, trabajar más de lo comprometido, tratamientos no adaptados…), mesetas propias de un tiempo biológico necesario para conseguir las adaptaciones en los tejidos requeridas… y otras tantas dudas que siempre nos deben volver a los planteamientos iniciales que han permitido iniciar exitosamente la mejoría y que con cierta frecuencia debemos de recordar a nuestros pacientes.

 

Por veces el camino se hacia fangoso y los pies hundían peligrosamente, pero como el cuento de las 2 ranitas, sólo se salvo la que seguía dándole y dándole a sus ancas con la esperanza de que el fango se solidificase y dónde antes no había firme, ahora la solidez generaba ese punto firma desde donde poder dar el siguiente paso hacia adelante.

 

Este es el espíritu, hay quién le llama DETERMINACIÓN, que no es más que la fuerza que nos permite agarrarnos a esa cuerda que nos lleva a nuestros objetivos.

A continuación, resumiremos otro gran pilar de este plan de abordaje multidisciplinar, qué decir que no se haya dicho en anteriores artículos, de la necesidad innegociable de la Terapia Manual y Terapia más Activa desde el prisma de la Reeducación Funcional:

 

  • Terapia Manual: hemos intervenido desde las 3 variables de regulación (mecánica, vascular y neurológica) con el siempre presente concepto de metámera y bajo la ejecución de las técnicas osteopáticas estructurales, viscerales y algunas craneales también, la secuencia se resume en:
    • Manipulaciones estructurales: de cervicales bajas y dorsales altas, todo buscando estimular las vías vasomotoras de los mmss desde el cruce de C7-T1 y 1ª costilla.
    • Movilidad analítica específica: de los segmentos vertebrales en inclinación, rotación y sobre todo en extensión. de los facilitados a los dificultosos.
    • Masoterapia: fundamental para normalizar el tono de la musculatura interescapular, trapecios y sub-occipitales combinado con el tratamiento manual no invasivo de los Puntos Gatillo.
    • Normalización de la presión negativa torácica: dentro del concepto de trabajo del sistema de presiones y como puerta de entrada al tratamiento y contenido visceral.
    • Tratamiento visceral: estimulación de los viscerotomas de hígado, vesícula biliar, epiplón menor y colón ascendente
    • Elastificación de la cadena inspiratoria: desde la propuesta de SGA y extensible a la Gran Cadena Maestra Posterior.
    • Neurodinamia: estimulación en deslizamiento proximal, distal y tensión neural del Nv. mediano, cubital y radial.

 

  • Reeducación Funcional:
    • Estimulación del sistema de estabilización central miofascial: con control visual con esfigmomanómetro en cervicales en supino.
    • Core training: adaptado en palancas, tiempo de ejecución y con los criterios de progresión lógicos de NO dolor y NO disconfort.
    • Isometrías en amplitud interna en musculatura paravertebral interescapular: en plano facilitados y posteriormente en contra de la gravedad.
    • Isometrías en musculatura cervical en bipedestación: con transferencia para estimular vías córtico-retículo-espinal y mejorar mecanismos de anticipación desde situaciones de superficies estables a inestables.
    • Ejercicios analíticos de fuerza: para mejorar el BM de miotomas de hombro, brazo y antebrazo además de incluir musculatura migrada de los braquiales, interescapulares y trapecios.
    • Ejercicio funcional: buscando transferencias a sus AVD y AP.

 

Lo más gratamente sorprende al analizar en tiempo real y a posteriori el acoplamiento de estos dos grandes novios, condenados a casarse de por vida como lo son la Terapia Manual y la Terapia más Activa, ha sido lo que el Sr. Mieli definía como “mis ejercicios analgésicos”.

 

Como estamos en plan resumen coloquial, lo que nos quería trasmitir Miel no era más que para que la reducción de la estenosis causante de la mielopatía fuera reversible en un nivel inferior al cervical lesionado necesitaba tener un punto de estabilidad, sobre el cual organizar el movimiento fisiológico de las cervicales manteniendo la lordosis a cualquier precio.

 

La biomecánica más funcional lo justifica, a nivel local la base de la estabilización de la cervical son las dorsales altas, las cuales generan ese punto estable para que las cervicales puedan generar su postura, su lordosis fisiológica. De este modo los movimientos distales de la cabeza-cuello se disocian mejor, y poco a poco desaparece el “Efecto Robocop” y las raíces nerviosas implicadas empiezan a respirar y hacer su trabajo.

 

En rojo las cadenas miofacialesarticulares activas, en verde las pasivas…

 

… lo rojo activo más muscular estabiliza lo verde, más pasivo, más articular.

 

 

Para los que trabajáis con pacientes con problemas cervicales frecuentes, nunca jamás olvidéis revisar las dorsales altas, ver primero si su estructura está libre de tensiones, bloqueos… revisar la calidad de los tejidos vecinos y demás limitaciones a mayor distancia (sistema de presiones). Cumplidos estos requerimientos estructurales, las necesidades de ganar fuerza a nivel local y luego más regional à global son fundamentales.

Durante los 3 meses posteriores a los 3 iniciales, las sesiones de terapia manual (TM) y reeducación funcional (Ref) se alternaban en un ratio de 2 a 4 sobre 7 días a la semana. Os resumimos en forma de cronograma como convivía este matrimonio:

 

 

Aunque todo era coser y cantar, todavía quedaban decisiones por tomar, existían ciertas estructuras internas de la personalidad que en su día ayudaron a salir de más de un compromiso mal planteado. Ahora ya no eran necesarias y es más, en juicios subjetivos con su almohada el Sr. Mieli tuvo que reconocerse que había líneas de su personalidad que ya no valían, que pertenecían a un pasado y que debían actualizarse, de lo contrario se considerarían Factores de Riesgo para inminentes recidivas.

 

Esos cambios, todavía en curso, los podemos concluir en pocas frases:

  • Debíamos cambiar palabras como sufrimiento por las cosas que uno quiere, por esforzarse por aquello que merece la pena.

 

  • Ante la dificultad de entonar el “No puedo”, simplemente cambiar el principio de la frase por “ahora mismo me es complicado, luego…”.

 

  • Reconocer que la rigidez mental solo puede llevar a la ruptura corporal, recordar el post del Síndrome del Azulejo.

 

  • Entender el concepto de escasez como fuente de viejos y eternos problemas de autoestima, esto se merece otro post.

 

  • Aprender a pedir ayuda, porque cuando la vida nos pone en el lado del que la presta y no la pide, todo es un poco más fácil, el problema es saber a quién le podemos pedir algo, y por experiencia os diré que no suele ser bueno pensar que debemos de pedírsela a aquellos que se la hemos prestado con anterioridad, sinceramente, no están o no deben estar en obligación. La mejora ayuda nace del desinterés más noble y normalmente se suele ofrecer si solicitarla, pero, este Don está al alcance de muy pocos.

 

Una pregunta que se platea, ¿cuánta gente, pacientes… conocéis que estén en la fase de compromiso?… pocos verdad, por ello se nos llenan las consultas, por ello algunos curan hasta con una patada en el culo y otro ni con Lourdes.

 

Ya para ir concluyendo, debemos recodar que…

 

“debemos de orientar a nuestros pacientes hacia la línea de la curación, eso normalmente se materializa al generar un plan de tratamiento coherente con su contexto”

 

“asegurarse la aceptación con el motivo de su consulta en las primeras citas y que pasen a una fase de compromiso para resolverlo en las posteriores intervenciones”

 

“derivar cuando sea necesario, aunque sólo sea para obtener una lectura desde otros puntos de vista”

 

“comprender que nuestro cuerpo tiene sus mecanismos de curación que debemos hacer todo lo posible para que hagan lo que tienen que hacer…

 

… este último punto es el que yo considero como el ABC de la curación”.

 

Queridos lectores, no es fácil resumir un cuadro clínico como el del Sr. Mieli, traducirlo en un leguaje no muy técnico.

 

Este “cuento” es totalmente cierto al 500%, para más información sobre cualquier aspecto (tenemos todo registrado al detalle) consultar en los profesionales de maSSalud, profesores de EMRA y compañeros de metameraconcept.

 

Ellos son los protagonistas de que el Sr. Mieli, hoy en día,

tenga la oportunidad de tener otra oportunidad

 

 

 

En cualquier acto curativo,lo más importante es que lo más importante

sea lo más importante.

 

(Equipo metameraconcept)

Por | 2018-11-19T11:16:07+00:00 noviembre 19th, 2018|metamera concept|Sin comentarios

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